La violencia sexual en todas sus formas, y especialmente la trata con fines de explotación sexual y la explotación sexual son graves violaciones de los derechos humanos, de la dignidad y de la libertad de las personas, que constituye formas de delincuencia grave y  proporciona pingües beneficios a los tratantes y explotadores, y ocasiona perjuicios irreparables a las víctimas, que en el caso de menores tiene consecuencias devastadoras para sus vidas.

La detección, protección y atención integral a las víctimas de violencias sexuales menores de edad requiere una respuesta interinstitucional coordinada homogénea que, asegure la detección y la intervención especializada encaminada al cese de la violencia, y esté orientada a la recuperación integral de las víctimas.

La Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia (LOPIVI), regula el derecho a la protección integral de las personas menores de edad frente a cualquier forma de violencia, incluyendo la sexual; en el ámbito de la violencia sexual, la ley Orgánica 10/2022, de 6 de septiembre, de garantía integral de la libertad sexual (LOGILS) recoge la garantía de especialización profesional a personal que tenga un contacto directo y habitual con menores de edad, medidas que se desarrollan en el Plan de Acción contra la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes del sistema de protección a la Infancia.

En Asturias, la Estrategia Asturiana para la abolición de la prostitución y la trata con fines de explotación sexual ( 2023-2028), haciéndose eco de esta grave violación de los derechos de la infancia, recoge entre sus medidas, la formación y capacitación a profesionales del ámbito de protección de menores para la detección e identificación de situaciones de trata y explotación sexual entre niñas y jóvenes.

Es por ello que la formación especializada de los y las profesionales del sistema de protección de la infancia acerca de la violencia sexual y el tratamiento a las víctimas, dotándoles de más herramientas y competencias específicas, se torna un elemento esencial para la mejora de la prevención, detección y asistencia a las víctimas menores de la violencia sexual y en especial de la explotación sexual, objetivo último de este curso.